El juego constituye en el niño su actividad central. Hace activo lo que muchas veces sufre pasivamente. El niño juega no sólo para repetir situaciones placenteras, sino también, para elaborar las que le resultaron dolorosas.
Al jugar, el niño exterioriza sus alegrías, miedos, angustias y es el juego el que le ofrece la posibilidad de elaborar, por ejemplo, los celos hacia un hermanito en el juego con un osito, al que a veces besa y a veces pega. El juego le aporta una larga serie de experiencias que responden a las necesidades específicas de las etapas del desarrollo.
Durante el primer año de vida, por ejemplo, los intereses se centran en el chupar, morder, explorar los juguetes, hasta la aparición de los dientes.
Más adelante, el "jugar a la mamá o el papá", le permite identificarse con aspectos de ellos que contribuyen en la formación de la personalidad.
A medida que van creciendo comienzan a jugar con los juegos reglados donde se observa cómo pueden competir, si aceptan o no las reglas, cómo reaccionan frente al ganar o perder, etc.
Un niño que no juega nos hace pensar que algo que le está sucediendo, y si esta situación se repite frecuentemente se hace necesario una consulta.
Compartir el juego del niño es una manera de intercambiar con él, contenerlo, y volver a conectarse con una parte de niños que conservamos los adultos a través del tiempo.
Sandra Milena Gomez....
Considero que se debe tener una buenea disposición frente al juego y darle el valor justo, pues es un medio indispensable para que los niños se desarrollen plenamente.
Aunque no necesriamente produce resultados inmediatos, esto no quiere decir que que es inutil y que el tiempo que se le dedica es perdido. Se debe comprender que el niño desea aprender con su propio hacer.
Mucas veces los adultos quieren mostrarle al niño el camino más corto y más práctico para aprender,pero él busca realizarlo a través de su propia experiencia, en la que derrocha esfuerzo, material y tiempo, pero contruye sus propias acciones de aprendizaje.
Es importante entender que el juego es un proceso formador porque el niño concreta sus enseñanzas que ha asimilado sin darse cuenta, desarrolla habilidades intelectuales o físicas y aumenta sus conocimientos. Al mismo tiempo despierta su imaginación y su creatividad, lo incita a descubrir por si solo, el ambiente, su propio cuepo y su personalidad.
Me agrada el tema que has escogido, ya que es fundamental el conocimiento de èste, pues lo debemos considerar un punto de partida para el desarollo motor y afectivo en los niños de edad preescolar. Ya que como bien sabemos Uno de los tipos más importantes de actividad creativa para los niños es el juego. De este modo, quiero que tengas en cuenta lo siguiente Sandra, como un apunte màs, pues es bien sabido que muchos padres subestiman el valor del juego en las vidas de niños, olvidándose de que los juegos fomentan el desarrollo físico, el mental y el social. Los juegos también ayudan a los niños expresarse, y enfrentar a sus sentimientos. También ayudan a desarrollar la perspectiva única y estilo individual la expresión creativa de cada niño. Además, los juegos son una oportunidad excelente para integrar e incluir a niños con inhabilidades.
Sandra quiero proponerte que intentes estimular ideas creativas animando a los niños a que creen nuevas formas de utilizar materiales.
Quiero concluir teniendo presente el comentario que haces, en cuanto a que el juego nos permite revivir esa infancia que quizas duerme, por el hecho de que somos adultos. Por ello no nos limitemos, arriesgemonos a regresar a nuestra felicidad infantil.
Alexandra
Pienso que el juego le permite al niño conocer su mundo, descubrir su cuerpo, comunicarse con otras personas y relacionarse con estas, desarrollar vocabulario e imitar roles de adultos. El juego es un medio fundamental en el aprendizaje de los niños de nivel preescolar.
El juego proporciona a los niños la oportunidad de hacer sentir su universo. Esto los ayuda a descubrir y desarrollar su propio cuerpo, descubrir a otros y desarrollar relaciones interpersonales para imitar papeles de la familia y descubrir nuevos modos de operar.
El juego es una forma especialmente poderosa de actividad que tiene la vida social y la actividad constructiva del niño.
En síntesis: jugar sirve para vivir en equilibrio, aprender y constituirse en un sujeto activo y capaz de crear.
Me parece que este texto es muy acertado para una maestra de preescolar, no solo porque lo debe practicar y observar el juego de los niños todos los días en su que hacer, sino por el fundamento teórico que debe tener del mismo.
Es evidente que un docente hace uso del juego como una herramienta o estrategia para que sus niños conozcan el mundo y mejoren su proceso de enseñanza-aprendizaje, pero me pregunto ¿cómo los padres de familia utilizan el juego para ayudar a sus hijos a aprender?, creo que simplemente los mandan a jugar para que no molesten o para que se entretengan en algo, o todo lo contrario no los dejan jugar para que no hagan ruido, no se caigan o no molesten a los vecinos.
De acuerso a lo anterior, pienso que es muy importante y urgente que en todas las instituciones educativas se proponga la creación de talleres para padres que involucren el juego como una estrategia de aprendizaje.